lunes, 6 de diciembre de 2010

The Victim de Ringo Lam: a medio camino entre el thriller y lo sobrenatural







Uno de los pesos pesados de la historia del cine hongkonés en la década de los ochenta ha sido, sin lugar a dudas, Ringo Lam.
Su nombre siempre se asociará con uno de los títulos más impactantes de toda su filmografía: City on fire, donde el director se movió a gusto bajo los principios del heroic bloodshed con esos míticos héroes solitarios que caminaban en pos de su justicia personal acompañados de una violencia, en exceso gratuita, cuidadosamente coreografiada y estudiada.
Hong Kong se asemejaba a una enorme jaula en cuyo interior una bomba de relojería estaba a punto de estallar, en una historia cargada de pesimismo y de personajes poco trazados psicológicamente.
Una década más tarde The Victim se aleja de esas películas denominadas “derramamiento histórico de sangre”, pero de nuevo se mueve a sumergir en una historia pesimista, algo opaca, pero estilísticamente perfecta y perfectamente planificada donde- curiosamente- se introduce en los convencionalismos del suspense.
Ringo Lam, al igual que el resto de los directores-estrella de estas épocas (John Woo o Tsui Hark) se lanzó con todas sus fuerzas a la aventura americana, pero fue perdiendo fuelle antes los semi-descalabros de su etapa hollywoodiense.
Los mejores trabajos de Lam se han realizado en Hong Kong y de ahí el regreso a su lugar de origen, donde ha participado en un curioso “experimento” titulado Triangle, hasta la fecha su última película, donde ha compartido la dirección con otros dos grandes maestros del cine negro: Tsui Hark y Johnnie To.


La mezcla de géneros en el actual cine negro de la excolonia es uno de los “elementos” que mayor éxito han tenido a la hora de redefinir su filmografía y acercar las “nuevas” historias al espectador. Pero lo sorprendente en Ringo Lam es que con The Victim se atreve a fusionar dos géneros, el thriller y el suspense, que si no se equilibran en su justa medida pueden conducir al fracaso.
El guión, del propio Lam y de Joe Mae, nos abre sus puertas a una historia de suspense con fantasmas y casas encantadas incluidos para desembocar en una trama policial opaca aderezada con su habitual pesimismo.

Lau Ching Wan es Mansol un hombre al que misteriosamente secuestran en un parking y Tony Leung Kar Fai es el detective que lleva el caso. La novia de Mansol recibe una llamada que pone a la policía sobre de la pista de la guarida donde esta Mansol secuestrado, una misteriosa mansión llena de fantasmas, ruidos, espejos, y sonidos del más allá.
Allí, en el pasado, el propietario de tan singular casa decapitó a su mujer acusándola de infidelidad y posteriormente se suicidó junto con su hijo.
¿Por qué aparece este hombre en esta mansión, porqué su persona está cargada de suspense y misterio?, ¿es una víctima de los fantasmas del pasado, o simplemente es un hombre desbocado por el pánico y, en consecuencia, se ve afectado su comportamiento?

En este momento la historia se va despegando del suspende y se va introduciendo en la realidad más veraz y contundente. Parece que el thriller va ganando terreno al suspense y nos matiza una realidad hongkonesa con personajes que, desesperados, sufren la estrepitosa caída del mercados de valores que la excolonia sufrió a finales de la década de los noventa.
La ambigüedad de los personajes y la opacidad del guión ayudan a dibujar una historia donde el thriller y el suspende adquieren un grado elevado de química pero quizá, el ritmo lento, se resienta en el resultado final.
Tanto Lau Ching Wan como Tony Leung Kar Fai, en un fantástico duelo interpretativo, encarnan a personajes poseídos y psicológicamente inestables, cada uno en un grado distinto de intensidad, y Ringo Lam los sabe utilizar a la perfección en una historia compleja, cargada de una violencia real –alejada de escenografías y poses estudiadas- acorde con la situación histórica del Hong Kong de esos años.

No obstante, The Victim no es una película redonda, Lam deja muchas cuestiones abiertas y es el espectador el que debe decidir algunas conclusiones. Lo paranormal no puede explicar la crisis financiera que vive el personaje, y los fantasmas no forman parte de una vida donde el robo y el chantaje tienen cabida.
El pesimismo de nuevo hace aparición en esta película donde el espectador se puede preguntar: realmente, ¿quién es la víctima de esta historia?

1 comentario:

Warrior dijo...

Hola,

Por casualidad sabes donde se puede descargar esta película?

Llevo tiempo intentando verla/descargarla, pero los pocos links que había en la red están caídos y el único torrent que hay hace ya más de 3 años que lo tengo en el ARES y no se ha descargado nada.

Muchas gracias,

Un saludo.