lunes, 21 de septiembre de 2009

Except the unexcepted de Patrick Yau: "...nadie sabe lo que pueda ocurrir mañana..."








Los comienzos de Patrick Yau en el cine hongkonés han sido muy similares al de sus colegas en la dirección. La gran diferencia es que tras ingresar, con veintiún años en la famosa cadena televisiva TVB, Johnnie To le recluto para su recién creada productora Milkway Image.
Fiel a las lecciones de sus productores (To y War Kai Fai) Patrick Yau se implicó en la nueva concepción del cine negro que la productora estaba exportando. Haciendo valer su independencia la Milkway dirigió su mira hacia un Hong Kong postcolonial y hacia un público local con historias más efectistas dónde la realidad adquiría una cara más realista al mismo tiempo que jugaba con el espectador mediante guiones frescos y ágiles.
Lo más interesante de su obra como director, pues ahora parece haberse centrado en las labores de producción, es su trilogía sobre el Hong Kong noir lindando en el tiempo con la devolución de la colonia a China.
Su primera película The odd one dies, cercana al cine gansteril, comparte las premisas del cine de To y pone el acento en el lado humano y psicológico de sus protagonistas, elemento que le permitió jugar y combinar los distintos géneros (acción, drama, romance y thriller) dentro de una misma historia. Mucho más cruda y descarnada fue su siguiente incursión en el panorama de el noir: The longest nite, con un magnífico Tony Leung ChiWai en el papel de un policía corrupto, que se enfrentaba al no menos bueno Lau Chin Wang en una guerra de mafias.
Completó esta trilogía la sorprendente Except the unexcepted con la que suavizó el tono aséptico y verista de la anterior y le introdujo dosis de humor sin prepararnos para su inesperado final.


Heredera de la soap opera de policías de la televisión hongkonesa y del cine de policías y tríadas con los convencionalismos propios del género y los localismos de la excolonia, Except the unexcepted presenta una historia que enfrenta a un cuerpo de policías de élite con las bandas mafiosas que operan en las calles de Hong Kong.
El grupo liderado por Simon Yam (en otras de sus grandes actuaciones) se presenta ante la llamada de robo a una joyería, sin saber que una trama paralela- mafiosos a cargo de explosivos- se interpondrán en su radio de acción.
Dos tramas que se irán insertando con la agilidad de un montaje y una planificación secuencial, propias de un alumno aventajado de Johnnie To.

El argumento, a primera vista, nos sitúa en una historia convencional de policías y ladrones que se encuentra a gusto en los estereotipos del género. Una historia que fusiona la acción, con el drama e intercala el humor como dosis necesarias para empatizar con unos protagonistas que defienden la ley pero también bromean, sufren y se reencuentran con amores perdidos en el pasado.
Lo más novedoso, sin adentrarnos aún en su desenlace, es el binomio que Yau nos presenta en el bando de los que están al margen de la ley. Por un lado están los ladrones de joyas que vienen a representar a los rufianes que tras huir de las provincias de la China continental se ven abocados a unir sus fuerzas para robar como única salida. Un problema social que Yau quiere exponer bajo las coordenadas del cine negro. Y por otro, pone en escena a una banda de profesionales con alta dosis de crueldad y violencia que sirve como reflejo de uno de los problemas reales de la sociedad post colonial.

Como ya hemos comentado la violencia y el drama se dulcifican con el humor al mismo tiempo que pone el acento en el humanismo de los personajes. La cotidianidad de la policía hace más enfático el inesperado final, acrecentado por la gran potencia visual de las últimas escenas.
El final de Except the unexcepted nos permite argumentar dos líneas de acción muy características en las películas de Johnnie To. La primera estaría ligada con la concepción del cine negro como un juego, o un guiño, con el espectador. Películas como Running out the time, o The Mission responden con el ideal de guiones frescos, novedosos que atrapen al espectador y sientan como la tensión se palpe en la particular fuerza expresiva de su cine.
Pero una segunda línea de argumentación ligaría el final de la película con la concepción budista de su mensaje. Tanto Johhnie To como War Kai Fai profesan la religión budista y es innegable que en sus películas hallamos un halo fatalista desencadena por la fuerza del destino. Por eso en un registro uno de los policías encontrará un recorte que los ladrones dejaron olvidado:
“El poder sacude al mundo cuando él mueve la montaña, pero su caballo no correrá sino es su hora”, o la frase que recalca uno de los policías a Lau Chin Wang: “nadie sabe lo que pueda pasar mañana”
Por tanto el inesperado final de Except und unexcepted ¿refleja un guiño al cine negro convencional en un claro afán transgresor? O por el contrario ¿debemos leer un mensaje pesimista y fatalista de la condición humana?, en otras palabras ¿estamos ante un recurso dramático o una instrucción budista?

Ambas lecturas pueden representar un camino al mismo tiempo que ambas se complementan, pues en palabras de Johnnie To: “...Es bueno introducir temáticas nuevas en el género, al mismo tiempo que hacer énfasis en la suerte, en el destino y en la humanización de los personajes...” Except the unexcepted parece creada bajo el manto de estas palabras e inconfundiblemente Patrick Yau hizo su película bajo el sello de la Milkway.

4 comentarios:

Chris Waltz dijo...

Hoy por fin tuve la oportunidad de ver esta, y como siempre, otra joya noir de la Milkyway; calidad.

El único pero es, a mi parecer, que en ocasiones pierde un poco el ritmo, pero por suerte, es recuperado muy rapidametente.

7.5/10

Pd- Nuria, el título es "Expect the Unexpected", ¿no?

Un beso!

Nuria Alvarez Macías dijo...

Tienes razón a veces la historia se pierde por que baja el rítmo, aunque se mantiene la intensidad de la historia.
Expect the Unexpected, ése es el título, es la película de un discípulo del gran maestro To, ¿verdad?

Hasta pronto

Nuria

Chris Waltz dijo...

Nuria, te comentaba lo del título porque en tu entrada aparece 2 veces como "Except the unexcepted."

Un fallo lo tiene cualquiera.

Un abrazo grande!

Nuria Alvarez Macías dijo...

ah vale, vale, jajajajjaja soy un desastre