domingo, 8 de noviembre de 2009

Eye in the sky de Yau Nai Hoi : mirar y recordar








Que un director como Johnnie To y una productora como la Milkway avalen un proyecto es una garantía de calidad para el cine hongkonés, más aún si el director “protegido” ha sido, hasta la fecha, uno de los guionistas más versátiles de su Compañía.
De la mano de Yau Nai Hoi han surgido colaboraciones en los guiones de películas tan emblemáticas como The Mission, Running on Karma, o Election. Trabajar codo a codo con Johnnie To parece que ha sido su mejor escuela de trabajo. Así lo demuestra su primera película como director; Eye in the sky donde con un ritmo trepidante y un montaje, prácticamente perfecto, la huella de la Milkway se deja ver en ese juego cómplice con el espectador que se adereza con una historia cargada de profesionalidad y hermandad.
Que una de las productoras más independientes e interesantes del cine hongkonés, aún a pesar de la marcha de su cofundador Kar Fai, siga llevando obras tan inquietantes como bien realizadas es un seguro para su industria local y por ende para el espectador en general.


Uno de los departamentos menos conocidos de la policía hongkonesa se dedica a vigilar exhaustivamente a los sospechosos en acción conjunta con el resto de las brigadas. La Unidad de Vigilancia delimita cada rincón de las calles, cada segmento de fotografías y cada fotograma en las cintas de video. Su función se define con dos términos: mirar y recordar y sus armas son la paciencia y la memoria fotográfica.
A priori es un departamento que puede pecar de aburrido pues la acción se presenta en momentos aislados tras un duro trabajo de campo previo. Por ello el gran acierto de Yau Nai Hoi es convertir el tedio de este trabajo en algo tan trepidante como es la persecución sin palabras.

Ya desde su comienzo, Eye in the sky, establece un juego con el espectador al presentar un tablero (en este caso un autobús) con unos alfiles (los pasajeros) sin más información que sus miradas y los pequeños gestos cotidianos de quienes van en el transporte público. No hay palabras, sólo miradas y movimientos de cámaras vertiginosos que nos mantienen confusos durante varios minutos hasta que el director decide presentarnos a los dos grupos. Y digo dos grupos, porque como en todo juego que se precie en este caso hay ratones y gatos, es decir hay una banda que roba joyas y existe un grupo de expertos policías que les persiguen.
El juego habitual en el thriller se condesa en esta película en la mera persecución y en la simplicidad del binomio policías y ladrones. En este caso sobran los infiltrados, sobra la corrupción, sobran las coreografías de la violencia. Sólo hay dos líderes que, curiosamente, han trabajo el mismo don: hacer de la observación un arte, y por consiguiente un trabajo. (Simon Yam como experto policía y Tony Leung Kar Fai como minucioso ladrón ).

Como todo producto de la Milkway que se precie la historia se adereza con la hermandad del grupo de policías que trabajan juntos por un mismo fin sin olvidarse de hacer bromas e ironizar sobre la vida. A ese grupo llega una policía novata, apodada “cerdita” (todos tienen nombre en clave) que será acogida bajo el manto de uno de los policías más veteranos: Cabeza de perro (con Simon Yam en otra de sus magníficas interpretaciones, aún a pesar de esos cojines que se puso para interpretar a un hombre pasado de peso). “Cerdita” es su papel de novel representa la inocencia de una profesión que está por comenzar y Cabeza de perro se muestra comprensivo pero exigente como buen maestro que se precie. La exaltación de las emociones frente a la templanza de las mismas se combinan, se suavizan, o se intensifican según nos vamos introduciendo en la trama.

Pero volvamos a esos kilos de más en el personaje de Simon Yam ¿están presentes para acentuar ese binomio entre las miradas robadas y la comida? Sin dar tregua al espectador Yau Nai Hoi compone sus escenas en base a tres componentes: los personajes que observan, los personajes que son observados, y lo mucho que comen en el trascurso de la vigilancia. La comida, sobre todo la comida rápida, se convierte en una pieza que encaja en el puzzle, hasta el punto que ¿no es por la comida cómo descubren a un sospechoso y se empieza a urdir toda la persecución?
Y en esas persecuciones a veces pacientes, a veces trepidantes Yau nai Hoi despliega todo su virtuosismo narrativo. La película es en sí un ejercicio visual que cruza miradas y caminos. Las calles de Hong Kong parecen lideradas por un juego de estrategias donde los dos cabecillas despliegan sus dones. El duelo entre Simon Yam y Tony Leung Kar Fai gana en intensidad a medida que conocemos de su profesionalidad en cada campo. El buen ritmo de la película se adereza con el detallismo propio del que observa para visualizar todos y cada uno de los detalles, y el final puede pecar un poco de sensiblero, pero ¿no es Cabeza de perro como un padre para su equipo? La camaradería puede más que los finales trágicos a lo “Except and unexcepted” (véase Except the unexcepted de Patrick Yau: "...nadie sabe lo que pueda ocurrir mañana..." ). En el cine negro hay cabidas para todo tipo de conclusiones y el gran ojo desde el cielo contempla, una vez más, como la Milkway ha sabido combinar taquilla con creatividad.

5 comentarios:

Chris Waltz dijo...

Cada peli de la Milkyway es una buena noticia, si si. Hacía tiempo que no me pasaba [lo siento U_U] y veo que me he perdido muchas cosas. ¿Qué es eso de que Ka Fai ha dejado la compañía? ¿Va a montar su propia productora?

En fin, volviendo a la peli, pinta muy bien, aunque como siempre decimos y como tú misma subscribes, el sello "Milkyway" significa calidad.

Es bueno estar de vuelta. Un saludo, Nuria.

Nuria Alvarez Macías dijo...

Eyyy cuánto tiempo Chris. Bienvenido de nuevo, ya se te echaba de menos.

La peli merece la pena, ya me contarás. Y para tranquilizarte Ka Fai, por ahora no va afundar nueva productora.
Leí en una entrevista reciente a Johnnie To que a Ka Fai le gustan mucho sus proyectos en solitario y que To le deseaba mucha suerte en ellos.
He estado buscando el enlace para ponertelo pero desgraciadamente no lo guardé en su momento y no lo encuentro.
Lo cierto es que su última película Written by, está producida por China Star Entertainment. Aunque, por otro lado, también está presente en la ficha técnica de Vengeance, la esperadísima película de To.

Kar Fai sigue en la plantilla de la Milkway pero cada vez es mayor su deseo de hacer proyectos en solitario. ¿cuál será su futuro?

Hasta muy pronto
Un beso

Nuria

Chris Waltz dijo...

Gracias por la [re]bienvenida, ahha.

Pues nada, habrá que estar atento a Ka Fai, hum. Y a ver si encuentro las pelis, que veo que últimamente aparecen por tu blog varias referencias a Kar-wai también, y muchas de las pelis de las que hablas son difíciles de encontrar... al menos con subs en castellano. A ver si me pongo a ello, vaya.

Ah! En otro orden de cosas, también te quería consultar una dudilla, que igual me sabes responder: ¿no hay en Madrid algún "festival" sobre cine Chino -ya que igual-? Me resulta curioso la de iniciativas que hay sobre todo lo relacionado con Japón, por ejemplo, pero que una comunidad tan ampliamente asentada en nuestra ciudad, no tenga nada parecido. =S

En fin, ya me dirás si sabes algo. Te leo por aquí.

¡Un beso!

Nuria Alvarez Macías dijo...

Pues un festival, como tal, no hay. Yo estoy muy atenta a los ciclos de Casa Asia que son los que, lógicamente, están más motivados con el tema.
Habrá que ponerse manos a la obra. Mientras tanto estaremos alerta.
Hasta muy pronto, y ya me irás comentando las pelis que encuentras

Un beso

Nuria

Chris Waltz dijo...

Por fin vi esta:

No puedo decir mucho más de lo que tú ya has comentado. Milkyway es calidad. Al principio pensaba que al no haber disparos, ni enfrentamientos directos, se haría un poco tedioso, pero nada más lejos de la realidad. Eye in the sky engancha desde el comienzo, es muy ágil y tiene un montaje en ocasiones vertiginoso, que hace que no puedas dejar de mirar ni un minuto.

Así mismo, resaltar otra de las cualidades de la Milkyway, y es que son como uno de los grandes estudios, igual que antes [por ejemplo, la Metro]: tienen a sus actores, sus guionistas... y realmente son todos fantásticos.

Y no me enrollo más.

Otro beso, Nuria.