domingo, 9 de agosto de 2009

Ashes of time redux de Wong Kar Wai : “cuanto más intentas olvidar...mayor es el recuerdo”










El cine de la excolonia, en la década de los noventa, además de convulsionarse con los nuevos postulados de La Segunda Ola, experimentó un interesantísimo renacer del wuxia-pian. Recordemos que por wuxia-pian entendemos lo que, coloquialmente, denominamos películas de caballería. Mediante un uso mixto de los géneros – drama, acción, aventura e inclusive comedia- el wuxia es un género idiosincrásico en el imaginario chino, de gran aceptación popular, que se desarrolla en el contexto de la China mítica.
Directores como Tsui Hark (The blade), Sammo Hung (Moon warriors) , Taylor Wong (The three swordsmen)... y un largo etcétera viraron su mirada hacia él porque, entre otras razones, compartía un imaginario colectivo con la China continental y devolvía a Hong Kong parte de su identidad.
También Wong Kar Wai se acercó al wuxia en su tercera película Ashes of time. Él creció con las películas de la Shaw Bothers, en especial con las del maestro Chang Cheh, con la acción de Bruce Lee y con todo el cine europeo que llegaba a la colonia, no es extrañar, por tanto, que su aproximación al wuxia estuviese teñida de esta herencia al mismo que de su particular universo creativo.
Aprovechando la presentación en Cannes de su versión redux, con la que se encuentra mucho más satisfecho, nos acercamos a esta película mítica en su filmografía, mítica en el cine hongkonés y mítica como referente postmoderno.


Ashes of time es un complejo wuxia basado en la novela The Eagle Shooting Heroes de Jin Jong (1958) de la Kar Wai hizo una libre versión. En el año 1994 unió sus fuerzas con el también director Jeff Lau y, gracias a su recién fundada productora Jet Tone Productions, se embarcó en un rodaje que le llevó hasta el desierto de Ordos. El trabajo fue realmente duro, por las condiciones geográficas y por su particular modo de concebir la creación cinematográfica: la creación como intuición. Aunque en este caso, al ser adaptación Kar Wai sí conocía el final de sus protagonistas por lo que, según sus palabras “...se generó un clima de pesimismo al saber su desenlace...”

La historia, que se sitúa al margen de los convencionalismos del género, se nos presenta como un puzzle fragmentado que va abre una serie de caminos para que el espectador los reconstruya. Kar Wai nos introduce en el sentido de la obra y nos otorga una historia con múltiples lecturas al mismo tiempo que nos hace partícipe de los sentimientos más íntimos de los guerreros. ¿Guerreros que más parecen caballeros errantes consumidos por su melancolía? Efectivamente, el wuxia es tamizado por la mirada de su director y Kar Wai sustituye la heroicidad – propia del género- por el sufrimiento y la nostalgia propios de su universo.

Ouyang (Leslie Cheung) vive en el desierto cual eremita. Su trabajo consiste en contratar a expertos guerreros para llevar a cabo los asesinatos que le encargan. Por este motivo conocerá a una serie de personas: a Huang Yao (Tony Leung Kar Fai) un amigo suyo que le visita todos los años, a un guerrero ciego (Tony Leung Chi Wai), a un experto guerrero descalzo (Jacky Cheung), a un príncipe-princesa (Bridgitte Lin) que desea vengar a su amado, a una muchacha que no tiene dinero para contratar sus servicios (Charlie Cheung), y al gran amor de Ouyang (Maggie Cheung) casada con su hermano.

Al igual que la arena del desierto, que es muy difícil de atrapar, sus vidas- haciendo alusión al título- parecen cenizas que se desvanecen en el tiempo. El recuerdo se nos presenta como algo doloroso e imposible de borrar, por mucho que su amigo quiera invitar a Ouyang a un vino que tiene la cualidad de olvidar. No existe ese vino, su libertad se sustituye por unas cadenas que toman el nombre de: recuerdos, pérdidas, amores frustrados y melancolía. Su vidas se aprisionan en unas jaulas que Kar Wai muestra constantemente entre las historias. La voz en off , de diversos narradores, se mueve entre el relato y la reflexión, y desnuda a sus personajes al expresar sus sentimientos más íntimos. Para Kar Wai, y por ende para sus personajes, el mayor problema del hombre es el recuerdo de ahí la frase que se subraya en toda la cinta: “...Qué maravilloso sería poder olvidar el pasado...”. La frustración se clava en el alma puesto que como experimenta el personaje de Leslie Cheung hacia Maggie Cheung cuanto más trata de olvidar a su amada más se le clava en la memoria.

Al mismo tiempo que Ashes of time escenifica un combate contra la melancolía, en el que los guerreros son derrotados, también es un homenaje sincero hacia las películas de género. Las coreografías, de la mano de Sammo Hung, recogen los distintos estilos de lucha míticos de estas películas: los combates idealizados del guerrero descalzo son herencia directa del wuxia de la Shaw Brothers con Chang Cheh a la cabeza; la estética del chambara japonés tiene a su representante en las luchas del guerrero ciego; y las fantasías aéreas y estilizadas, influencia de Tsui Hark y del posterior Zhang Yimou, las encontramos en la lucha de Ying y Yang en el lago (escena incluida en la versión redux)
En general, las escenas de acción confieran tal fuerza que la cámara las diluye y las convierte en algo etéreo, donde la forma y el espacio desaparecen y sólo queda el paso del tiempo. Hasta tal punto que parecen un sueño onírico. Pero éstos guerreros no se pueden permitir el lujo de soñar. ¿O sí? ¿Qué significan esas paradisíacas vistas del mar entre tanta arena?,¿es acaso en sus aguas dónde sus personajes consigan anclar en el tiempo todo aquello que se les escapa? , ¿dónde consiguen olvidar?

En su versión redux Kar Wai estructura la historia en una serie de capítulos, incluye algún mínimo cambio argumental, nuevas escenas, e introduce piezas de una banda sonora con ecos de la utilizada en 2046, pero es fiel a su primera mirada, es fiel a su wuxia y sobre todo es fiel a sí mismo.

Ashes of time es una maravillosa película que inspecciona la frustración amorosa como un dolor contemporáneo aún tratándose de un histórico wuxia. Y si esta frase, del canon budista, sirve a Kar Wai para abrir su película, con ella queremos concluir nuestra crónica y llegar así hasta su esencia:
"La bandera está quieta. El viento está en calma. ¡Es el corazón de un hombre el que está en conflicto!"

9 comentarios:

mariola dijo...

Yo es que me sigo quitando el sombrero, maestra...
Fui a ver ni más ni menos que lo me dijiste, explicaste y advertiste en todo momento, o sea, que lo tomé como un ejercicio visual y acabé leyendo poesía en imágenes.
Como siempre, me inclino ante la tamaña sabiduría y el control que tienes de este cine y sabes que te lo digo de verdad.
Ah, que me dejo algo:
Mi Tony!!!!!!!!!! Pero qué perrillo abandonao, qué cosilla, qué chiquitito, qué recogidito y qué molón. Y qué ACTORAZO!

Chris Waltz dijo...

Yo la vi en el cine la semana pasada. Siempre había estado un poco receloso de ver esta, me daba miedo que fuese un "simple" filme de wuxia. Y lo cierto es que me alegro de no haberla visto antes, porque así tuve el placer de ver esta obra maestra en pantalla grande y versión original.
Wkw toma el género y lo adapta a su universo, y no al revés, como harían otros directores sin tanta personalidad.
Maravillosa película.

Un beso!

Pd- Sobre las escenas de acción, en una entrevista que hace Doyle a Kar wai por la presentación del filme, dice "Para mí, no hay diferencia entre grabar una escena de amor y una pelea: lo que me importa es lo que pasa después de la penetración."

Puedes leer la entrevista [si es que no lo has hecho ya] aquí: http://www.interviewmagazine.com/film/christopher-doyle-and-wong-kar-wai/

Nuria Alvarez Macías dijo...

Muchas gracias por la entrevista Chris, y totalmente significativa la frase que comentas para entender la esencia del cine de Kar wai.
Estoy contigo, ha sido un lujo ver Ashes en pantalla grande. Ya iba siendo hora.
Por cierto te doy las gracias por tu participación, enriqueces mucho este humilde blog
Beso

Nuria Alvarez Macías dijo...

Mariolilla qué buena tarde pasamos con el señor Wong Kar Wai ¿verdad?Me alegra mucho que te gustase su particular cine y estoy contigo, Tony Leung Chi Wai es un actorazo, de los más grandes.
Hasta pronto

kuafu dijo...

La verdad que después de verla en cine la versión redux se convierte en una de las grandes películas de WKW. La mejora es espectacular frente a la versión que había visto que ahora me parece como de serie B aunque tenía una incomprensibilidad que la enriquecía mucho. La banda sonora ha dejado de ser ensordecedora e hipnótica.
Hablando de actores siempre destacamos a Tony Leung Chi Wai pero el malogrado Leslie Cheung también lo borda, puro magnetismo!!
Im-pres-cin-di-ble!!
Una curiosidad porque hay personajes que hablan en en cantonés y otros en mandarín? tiene algún significado especial??

Nuria Alvarez Macías dijo...

Kuafu, lo primero de todo bienvenido.

Por fin una versión que reúne todas las copias que circulaban de esta película, ya era hora.
Por cierto , aunque Tony Leung Chi Wai es uno de los actores más completos - inclusive a nivel internacional- Leslie Cheung fue mágico. Esa mezcla de melancolía y tortura le hizo insuperable, y en la comedia conseguía dar ese punto de hilaridad y credibilidad que sólo consiguen los grandes.

Sobre lo que comentas del uso de mandarían y cantonés podemos decir que, por un lado, Kar Wai creció con los dos idiomas.Por otro lado aparte de ser el wuxia un género identificativo de la cultura de la China continental, cuando en los áños 90 el wuxia sufrió un revival en la excolonia, era lógico que el cantonés se utilizase como lengua original, aunque - por último y creo que este argumento puede ser el más comprensible- tras el "fracaso" comercial de Days of being wild, Wong Kar Wai estaba interesado en una distribución asiática, más aún si la película (rodada en el desierto de Ordos situado al norte de la China continental)contaba con una pequeña participación financiera.
Espero haberte aclarado un poco.

Un saludo y espero verte pronto por aquí

Nuria

miria dijo...

Fantástico análisis, qué capacidad para iluminar una película francamente críptica para los no iniciados... Me encantan los añadidos del blog, pero lo realmente importante, que es el contenido, sigue impecable!!! Un placer entrecerrar los ojos para ver la vida desde otra perspectiva.

Nuria Alvarez Macías dijo...

Qué ilusión tenerte por aquí Miria.
La verdad es que has dado con la palabra clave, la película es críptica. Pero si buceamos un poquito en el universo Kar Wai uno se puede enganchar de tal forma que todo te parezca mágico. Y cómo tu muy bien sabes, eso me ha pasado a mí
Un beso y hasta pronto

Nuria

kuafu dijo...

Muchas gracias Nuria por la bienvenida y la aclaración, como estudiante de mandarín fui a ver la película original con subtítulos y me sorprendió esa mezcla de idiomas. Una mezcla que también aparece en la maravillosa Chungking Express y en 2046, y no sabía si es que con ello quiere caracterizar a los personajes de alguna manera.
La verdad, está muy bien el blog y seguiremos aportando en nuestra medida.